El paradigma del cambio

En 1492, hace más de quinientos años, Cristóbal Colón inició un viaje en búsqueda de una nueva ruta a Oriente. Basado en su creencia de que la Tierra era redonda, Colón había notado que al observar un barco alejándose del puerto, el casco era lo primero en desaparecer en el horizonte, después lo hacía el velamen. Los demás obviamente veían lo mismo, sin embargo como el paradigma de la época era el de que la Tierra era plana, no trataron de explicarse el porqué de la situación, ya que al ser plana, el barco alejándose sólo se vería más pequeño. Unos años más tarde, Hernando de Magallanes completó la primera vuelta en barco alrededor del mundo: Se había roto el paradigma y la correspondiente parálisis.

PARADIGMA, del griego Paradeigma, se forma a partir de la unión del prefijo “para”, que significa junto, y de la palabra “deigma” que se traduce como ejemplo o modelo.

Un paradigma es un conjunto de compromisos compartidos (conocimientos) dentro de los cuales yacen supuestos (creencias) que permiten crear un marco conceptual (realidad), a partir del cual damos sentido y significado al mundo en determinado período histórico (1).

Lo que percibimos depende tanto de lo que observamos como de nuestra experiencia visual y significación previa, por ello, un paradigma es antecedido por el trámite de la percepción, pues solo a través de ella el ser humano tiene la capacidad de experimentar el mundo de manera temporal, existencial y conceptual, lo que integrado a manera de chip, configura la forma de pensar que guía nuestro comportamiento.

“Un paradigma es una completa constelación de creencias, valores y técnicas, etc. compartidas por los miembros de una determinada comunidad” Thomas Kuhn

Diversos investigadores sociales han adoptado la frase de Kuhn (“cambio de paradigma”) para remarcar un cambio en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad. Sin embargo, esto no ocurre muy a menudo.

Un “paradigma dominante”, por ejemplo, se refiere a los valores o sistemas de pensamiento, compartidos por un fuerte trasfondo cultural por parte de la comunidad y por el contexto histórico del momento. Incluso existen condiciones que facilitan el hecho de que un sistema de pensamiento pueda convertirse en un paradigma dominante. Sin embargo, no solo los factores socioculturales influyen en el mantenimiento o modificación de un paradigma, sino factores de carácter existencial que ya los filósofos desde Aristóteles se habían encargado de estudiar.

En este sentido, metafísica, epistemología, y ética, constituyen la estructura del hombre, desde el punto de vista filosófico, estructura que al ser separada, puede fragmentar el conocimiento de lo que hasta ahora conocíamos. De ahí que la importancia del paradigma radique en su utilidad como componente de organización no solo social, sino individual.

Por ejemplo, existen paradigmas que dado a su rigidez pueden resultar dañinos en cualquier nivel para la sociedad, y tienen que ver con la toma de decisiones importantes, algo conocido como Parálisis Paradigmática.

Como vemos en el ejemplo anterior, cambiar o romper con un paradigma implicar experimentar cambios profundos en la mente, y en algunos casos puede resultar igual de desastroso que en el caso de la Parálisis Paradigmática. Esto es porque una vez que nuestros supuestos, conceptos y datos han sido modificados de modo radical, sus consecuencias se traducen en un develamiento del mundo que antes nos era ajeno. Algo que podríamos ilustrar con la siguiente cita de Herman Hesse, en Demian:

“El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo Quien quiera nacer, tiene que destruir un mundo. El pájaro vuela hacia Dios. El dios se llama Abraxas.”

Es decir que al romper un paradigma, lo que está tomando lugar no es sólo una modificación de la actitud y el comportamiento, sino una modificación de orden del conocimiento y la noción que tengamos de existencia.

Presentes en la ciencia, en la religión y en la vida misma, los paradigmas pueden tener vigencia durante siglos y hasta milenios sin cambio alguno cumpliendo una doble función, por un lado, determinar una dirección, por otro lado, establecer límites de lo que ha de considerarse como verdad. Estamos sujetados a prácticas sociales-discursivas de nuestra época, y aunque algunos paradigmas pueden ser triviales, grandes o pequeños, es necesario tomar en cuenta que su utilidad es proporcionar una visión, una comprensión y métodos particulares para resolver problemas específicos. Por ello, es muy saludable tener ciertas formas de comportarse o de poseer ciertos modelos.

Por otro lado, tener paradigmas rígidos implica también riesgos, que casi siempre están asociados al entorno donde se desarrollan, pensemos por ejemplo, el caso de Hitler, quien al estar tan seguro de que un pueblo que no tuviera la misma raza debía desaparecer, en su rigidez paradigmática fue capaz de eliminar miles de personas, o en el  caso de parálisis paradigmática menor, el clásico “y qué pasará si no puedo”, por el que muchas veces nos impedimos arriesgar a tomar una decisión importante.

En cualquier caso, las parálisis paradigmáticas se producen, dependiendo de la insostenibilidad de las crisis que se empiecen a acumular ocasionadas por paradigmas rígidos, por lo que el apego excesivo a los paradigmas también puede llegar a constituir una de las enfermedades del pensamiento más graves, pues al no permitir ni pensar ni dudar respecto de la validez o vigencia de una verdad, incluso del paradigma mismo, nuestra forma de actuar e interactuar con el mundo se puede mostrar gravemente afectada.

A este respecto, Isra García propone que en términos individuales, los paradigmas se pueden cambiar de muchas maneras.

A continuación, algunas ideas que propone a manera de provocación, no sin antes añadir, que para cambiar algo, resulta necesaria la búsqueda de un profundo conocimiento sobre lo que deseamos cambiar, y entonces decidir qué y de qué forma lo haremos.

Ir a Cómo cambiar paradigmas.

Ver video

1. BASURTO, Daniel. Qué es un paradigma. México: Paradigmas, revista digital, 2013.

MARTIN, Velasco Maria José. Definicióny función del Paradigma en la retórica de Aristóteles. España: Sociedad Ibérica de Filosofía Griega, 2011.

GARCIA, Isra. Cómo cambiar paradigmas. España. Blog, 2013.

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